miércoles, 18 de junio de 2025

Cómo empezar tu novela: sexta clase

 

Presentación para editores

Lo primero que tenemos que hacer con nuestra obra es registrarla. Se puede hacer por internet, a través de la Oficina de registro de la Comunidad de Madrid. Se paga una tasa de unos 13 euros y se sube un archivo PDF con la obra. Así queda registrada la propiedad intelectual de la misma.

Para conseguir el ISBN hay que acudir ala oficina del ISBN y pagar una tasa de unos 33 euros, aunque de eso se encarga la Editorial.

También es recomendable registrar la obra en CEDRO para cobrar los derechos de reproducción.

A la hora de mandar nuestro libro a una editorial, lo primero que haremos es seleccionar las que nos interesan según el tipo de obra que queramos publicar. Luego buscamos el contacto en la su web y les mandamos una presentación, normalmente por email.

La presentación debe constar de los siguientes elementos:

1-      Breve presentación del autor

2-      Motivación que te ha llevado a escribir ese libro

3-      Breve sinopsis

4-      Aspectos técnicos destacados de la obra: Voz, tono, género…

5-      Referentes de la obra: qué tipo de autores o libros te han inspirado. A qué se puede parecer tu obra.

6-      Tamaño estimado de la obra en número de palabras.

7-      Fragmentos de la obra: puede ser el primer capítulo o un relato o cuento si es una recopilación. No debería de ocupar más de tres páginas.

Mucho cuidado con las faltas de ortografía, de estilo o gramática. A las editoriales llegan mucho escritos y si se encuentran con este tipo de errores suelen desestimarlos de inmediato.

 

La península de las casas vacías, David Uclés

Los escorpiones, Sara Barquinero

 

Peor inicio de novel de todos los tiempos

 

Edward George Bulwer-Lytton, novelista y autor dramático, se ha hecho famoso por escribir el peor inicio de novela a de la historia:

“Era una noche oscura y tormentosa. La lluvia caía en torrentes, excepto a intervalos ocasionales, cuando era interrumpida por una violenta ráfaga de viento que barría las calles (pues es en Londres donde transcurre nuestra escena), repiqueteando contra los tejados y agitando fieramente la exigua llama de las lámparas que luchaban contra la oscuridad”, Paul Clifford

Se ha hecho viral por esto y, Scott Ricie, incluso creó unos premios en su honor que galardona los peores comienzos de novelas publicadas.

El inicio de Bulwer-Lytton es grandilocuente, con figuras sin sentido como la de las exiguas llamas luchando contra la oscuridad, acotaciones innecesarias y no cuenta nada acerca de la acción.

 

Como curiosidad, nombrar también una novela que tiene muchos comienzos: Si una noche de invierno un viajero, Italo Calvino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario